El envejecimiento demográfico y la digitalización del entorno laboral también están impactando la salud de los trabajadores. La constante supervisión, la falta de desconexión, la intensificación del trabajo y la disminución de la autonomía debido a la inteligencia artificial pueden causar problemas graves de salud física y mental entre los empleados.

UGT ha estado advirtiendo sobre la necesidad de abordar y aumentar los esfuerzos para combatir el cambio climático. Los expertos señalan que España es uno de los países más vulnerables, y los impactos ya se están manifestando.

Por lo tanto, es fundamental revisar y adaptar el marco normativo actual en materia de prevención a las nuevas realidades laborales. Debemos anticiparnos y gestionar los cambios derivados de esta triple transición, abordándolos junto con otros desafíos relevantes en la mesa de diálogo social. Instamos al gobierno a acelerar los trabajos en esta mesa para llegar a acuerdos lo antes posible, con la única prioridad de proteger la seguridad y la salud de los trabajadores ante estos cambios.

 

En el año 2023, se reportaron 1,194,907 accidentes laborales según datos preliminares. De estos, 721 fueron fatales, y muchos de ellos podrían haberse evitado con medidas preventivas. Estas cifras son alarmantes: aún estamos lamentando dos muertes diarias en el ámbito laboral.

 

El cambio climático puede afectar la seguridad laboral de varias maneras:

  1. Condiciones extremas de temperatura: Tanto el calor como el frío extremo pueden afectar la salud y seguridad de los trabajadores al estar expuestos a condiciones climáticas peligrosas, como el golpes de calor o la hipotermia.
  2. Eventos climáticos extremos: Tormentas (lluvia o nieve), sequías, huracanes, inundaciones y otros eventos climáticos extremos pueden interrumpir las operaciones laborales, dañar la infraestructura y poner en peligro la seguridad de los trabajadores en el lugar de trabajo.
  3. Cambios en la calidad del aire: La alteración del clima puede aumentar la frecuencia y/o intensidad de los incendios forestales, lo que puede resultar en una mala calidad del aire debido al humo y las partículas en suspensión, lo que afecta la salud respiratoria de los trabajadores.
  4. Impacto en la salud: El cambio climático puede aumentar la incidencia de enfermedades relacionadas con el clima, como por ejemplo, las enfermedades transmitidas por vectores (por ejemplo, malaria, dengue, fiebre del Nilo occidental).
  5. Impacto en la infraestructura: El aumento del nivel del mar y la mayor frecuencia de eventos climáticos extremos pueden dañar la infraestructura crítica, como carreteras, puentes y redes de suministro de agua y energía, lo que puede afectar el acceso de los trabajadores a los lugares de trabajo y los recursos necesarios para realizar sus tareas de manera segura y asegurada.

Para abordar estos desafíos, es importante que los jefes o contratantes tomen medidas proactivas para proteger la seguridad y salud de sus trabajadores, como implementar protocolos de seguridad climática, proporcionar equipos de protección personal adecuados y capacitación sobre seguridad en condiciones climáticas extremas, y adaptar las prácticas laborales para reducir los riesgos asociados con el cambio climático.