LA PANDEMIA HA PROVOCADO GRAVES PROBLEMAS EN LA SOCIEDAD MUNDIAL EN TEMAS DE SALUD MENTAL Y ESPAÑA ES UNO DE LOS PAÍSES QUE MÁS LOS ESTÁ SUFRIENDO.

El COVID ha dejado muchas heridas en la sociedad española. Aunque la más importante es la de los más de 88.000 fallecidos contabilizados a día de hoy por el Ministerio de Sanidad, hay otras consecuencias que tardarán mucho tiempo en desaparecer. Una de ellas es la relacionada con la salud mental y el trabajo. Según un informe de la compañía de recursos humanos Adecco, prácticamente cuatro de cada diez españoles dicen haber sufrido ‘burnout’ o ‘síndrome del trabajador quemado’ desde que empezó la pandemia.

¿QUÉ ES EL ‘BURNOUT’ Y CUÁNTOS ESPAÑOLES LO PADECEN?

Este síndrome es un estado de agotamiento mental, emocional y físico consecuencia de exigencias agobiantes, estrés crónico o insatisfacción laboral. La pandemia ha provocado un estrés y un temor por contagiarse y poder morir por ello, o que fallezca un familiar, que han ‘maltratado’ la salud mental de miles de españoles. Además, la soledad del teletrabajo y la incertidumbre económica se suman como factores que agravan la situación.

En total, un 38% de los encuestados españoles ha asegurado que su salud mental ha empeorado desde que se inició la pandemia en marzo de 2020. Este porcentaje es cinco puntos mayor que el de la media mundial, lo que pone en relieve el problema al que se enfrenta la sociedad española.

Javier Blasco, director del Adecco Group Institute, ha asegurado a 20minutos que «a nadie se le puede escapar que la pandemia ha acelerado un importante fenómeno de carácter psicoemocional que tiene que ver con los lugares de trabajo y el empleo. Algunas voces incluso dicen que la próxima pandemia será la de salud mental, un auténtico tsunami para el que esperemos estar preparados».

«Pero esto no es nuevo. Los riesgos psicosociales se producen en todo tipo de organizaciones y ya se están rompiendo muchos estigmas y tópicos, los problemas ya son veteranos, pero los tiempos que corren y el futuro que se nos avecina no puede abordarse con las recetas de siempre, claramente insuficientes», ha señalado.

POLONIA, LA MÁS AFECTADA; CHINA, AJENA AL PROBLEMA

Polonia es el país europeo en el que más gente sufre este síndrome, con un 55% de la población cuya salud mental ha empeorado. En el polo opuesto se encuentra China, precisamente el lugar en el que se inició la pandemia y uno de los países que más restricciones han impuesto. A pesar de ello, solo el 7% padece ‘burnout’.

ALEJAMIENTO ENTRE EMPRESA Y EMPLEADOS

El informe ‘Resetting Normal: redefiniendo la nueva era del trabajo» de 2021 muestra el cambio en las actitudes y las expectativas para adaptarse a esta transición a la nueva forma de trabajar en empresas y empleados. Según este estudio, «los empleados esperan que las empresas apliquen medidas adecuadas para contribuir al bienestar en el trabajo», pero el 64% creen que «sus líderes carecen de habilidades para observar signos de enfermedad mental».

En España, solo el 14% de los profesionales consultados tienen fe en que su empresa proporcionará coaching para prevenir el ‘burnout’ en el futuro, algo que el 75% de los encuestados considera crucial. Este es un problema «muy importante como para ser ignorado», señalan desde Adecco, incidiendo en que «podría convertirse en la próxima pandemia». Por la otra parte, más del 40% de los directivos confiesan que no ha sido fácil lidiar con la salud mental y el agotamiento de sus empleados.

«La pandemia, los confinamientos y la crisis económica han causado un empeoramiento de la salud mental, que ha supuesto en Europa un coste del 4% de su PIB (OCDE). Las relaciones laborales que ahora conocemos ya están inmersas en retos con una especial incidencia en el ámbito de la psicosociología: la transformación digital y la creciente interacción con máquinas, el envejecimiento de la población, la prolongación de la vida laboral, ciclos económicos de crisis y recuperación cada vez más cortos, la reiterada mayor vulnerabilidad de jóvenes, mujeres y seniors en el mercado de trabajo… no cabe duda de que es más necesaria que nunca la ‘normalización’ e integración de la salud mental y la psicosociología en la gestión de las empresas», ha concluido Blasco.