Docentes de la Universidad de Burgos (UBU) han desarrollado un simulador de realidad virtual para prevenir accidentes en el manejo de puentes grúa, premiado en los XIII Premios e-volución de El Norte de Castilla. La mayoría del equipo forma parte del departamento de Ingeniería Informática de la UBU, contando con el apoyo de investigadores de la Facultad de Ciencias de la Salud y profesores de la Facultad de Humanidades y Comunicación.

Surgió de una convocatoria de la Junta para desarrollar productos e investigaciones para la prevención de riesgos laborales. Se propuso la creación de un simulador en realidad virtual para la prevención de riesgos laborales en lo relativo al movimiento de puentes grúa. Son la maquinaria más habitual en las fábricas, para mover cargas, y ese movimiento de cargas es una de las principales causas de accidentes laborales. Es una demanda industrial el desarrollo de entornos en los que se pudiera formar mejor a la persona.  

–¿Qué ofrece esta herramienta tecnológica? 

La ventaja de la realidad virtual es que podemos probar situaciones extremas, donde se produce el accidente o estamos cerca de él. Es una experiencia completamente inmersiva, a un precio razonable, con una calidad alta y una elevada capacidad de procesamiento de imagines en tiempo real. Además de las gafas 3D la persona tiene otra serie de interfaces, como la botonera real del mando de un puente grúa. Su sensación de que está inmersa en el mundo real es muy alta, porque también llevas cascos estereofónicos con sonido que te envuelve, de fábrica real, y la imagen es en 360 grados. En 10 minutos tu cerebro da el salto en hacerte sentir en un entorno real.  Uno de los grandes objetivos es que la situación fuera lo más realista posible, y es lo que nos han transmitido los usuarios que han podido probarlo en fábricas. 

–¿Qué situaciones recrea, qué evalúa?

El simulador pone al usuario moviendo el puente grúa en distintas situaciones que se dan en una empresa. Se ponen objetivos que se van complicando, a realizar en un tiempo determinado; y al final obtienes un feedback para compararlo con otros usuarios. También se graba la actuación de la persona, porque una de las ventajas de la realidad virtual es que te desinhibes y actúas como en la vida real, algo que no haces en un entorno real con un evaluador delante. La sensación es de que nadie te observa, en cambio es la situación más observada. Este simulador es genérico, ahora queremos llegar a acuerdos con  empresa para personalizarlo a su actividad.